Inicio    Entrevista a Octavi Pujades

Hoy en Atipika entrevistamos a Octavi Pujades (Sabadell, 1974), actor que ha participado en algunas de las series de televisión más populares de los últimos años como Al salir de clase (2001), Lalola (2008), Palomitas (2011) y La que se avecina (2016), aunque también lo hemos podido ver en obras de teatro como Perdona bonita, pero Lucas me quería a mí (2013) y Aquiles, el hombre (2016), entre otros títulos.  Actualmente le podemos ver cada tarde en Centro Médico, donde interpreta a Álvaro Mendieta, una joven promesa de la neurología. Hablamos con él sobre esta nueva etapa profesional, su pasado en la Barcelona que le vio crecer y su futuro cargado de metas y proyectos.

 

Desde hace unas semanas te podemos ver cada día en TVE como Álvaro Mendieta, ¿cómo vives está nueva etapa profesional?

La estoy viviendo de una forma muy positiva, me ha sido muy enriquecedor. Primero porque es curioso rememorar conocimientos que tenía desde hace mucho tiempo enterrados en la memoria y situaciones que había tocado muy de cerca durante la carrera. El equipo es genial, los actores son estupendos y hay un sentimiento de grupo muy chulo, que eso es básico y vital en todo el rodaje. Así que estoy muy contento de estar ahí.

Ahora representas diariamente a un médico, Álvaro Mendieta. Podemos decir que de medicina entiendes mucho, ya que te licenciaste en Medicina y Cirugía por la UAB, ¿te ayudaron tus conocimientos en medicina a la hora de situarte en la piel de este nuevo personaje?

Por supuesto que ayudan, ya sea para estar más o menos cómodo en la situación, con el personaje, con el vestuario y en las acciones.  Los guiones están bien escritos, de modo que mis conocimientos en medicina me ayudan a aprenderme los textos y poder manejar la terminología médica con cierta soltura. Supongo que si no tienes ni idea es bastante difícil conseguir adaptar ese texto a ti y hacerlo tuyo, y decirlo con verosimilitud. Mis compañeros lo hacen, pero claro, les supone un extra de trabajo que yo por suerte me ahorro. Aunque hay que hacer muchísimo.

 

 

¿Te piden consejos los compañeros a la hora de conseguir más veracidad en el guion?

No me piden, porque hay un equipo grande de guionistas que trabajan también en conjunción con asesores médicos. Lo que sí es cierto, es que en estos traspasos de información a veces se producen pequeños errores, pequeñas incongruencias. Si tienes formación médica como tengo yo, puedes echar un cable en última estancia, para resolverla. Tenemos también siempre a pie de plató un asesor médico, con él es con quien consultamos todas las dudas. Al final siempre acaba saliendo bien y si se hace algún cambio es para mejorar siempre.

¿Qué es lo que más te gusta de Álvaro?

Como actor siempre es muy gratificante interpretar papeles de malo. En mi caso no es que sea malo, pero si un poco negativo, un poco borde; de modo que es muy divertido, porque normalmente todos en nuestra vida diaria intentamos llevarnos bien con la gente de nuestro entorno, así que interpretar a alguien a quien le importa bastante poco lo que piensen de él, que no tiene miedo en quedar mal y en no ser agradable con la gente, llega a ser hasta catártico porque te permite liberar cosas que en tu vida diaria no te atreves a hacer.

Como hemos dicho antes, tienes una licenciatura en Medicina y Cirugía, ¿cómo decidiste dar el salto a la interpretación viniendo de un sector laboral completamente opuesto?

Este salto fue un poco por casualidad. Cuando terminé la carrera y empecé a prepararme para el MIR, a través de academias que me ayudaban a enfrentarme al volumen de estudio, también comencé a trabajar en pequeños trabajos, ya fuese en la noche, en fotografía y publicidad. Justo después de examinarme en el MIR y elegir una plaza, una productora me contactó porque les encajaba para un personaje de una serie. Era el año 1999 y la serie era ‘Happy House’. Me cogieron para la serie y a la vez me salió la plaza para psiquiatría. Como por aquel entonces aún estaba ‘la mili’ por ahí pululando, hice la prestación social sustitutoria mientras trabajaba en la serie. Al acabar pude elegir, pensé que esta era una oportunidad única de poder hacer algo distinto y decidí dejar la medicina y dedicarme a la interpretación.

A los espectadores nos tienes acostumbrados a verte en papeles de lo más diversos en series, películas y obras de teatro. ¿Qué te aportan cada una de estas plataformas en tu carrera artística?

Toda plataforma tiene sus pros y sus contras. El cine quizás el resultado es maravilloso, verte en pantalla grande es una pasada, habitualmente se trabajan presupuestos mayores, hay más tiempo para hacer las cosas bien, lo que pasa es que los rodajes a veces son lentos y un poco exasperantes. El teatro es maravilloso, los ensayos implican mucho trabajo y mucha concentración, pero una vez que ya tienes el personaje, poder salir a escena y hacerlo sin ningún tipo de interrupción, interactuando con los compañeros, recibiendo lo que te dan, aportando soluciones… A veces la gente me pregunta si no me canso de hacer siempre lo mismo en el teatro, y es que una función nunca es igual a otra, siempre es distinta. Tienen una vida propia. Y luego en televisión lo bonito, por ejemplo, en ‘Centro médico’ es poder tener la oportunidad de desarrollar un personaje durante mucho tiempo, hacértelo tuyo también, conocerle y crearle desde la raíz y a partir de ahí disfrutarlo muchísimo.

 

 

¿Cuáles son tus proyectos? ¿Algún trabajo sobre las tablas?

Pues hasta el momento sigo con Centro Médico y ya han salido las informaciones que me voy a una nueva serie, Cuerpo de Élite, que es la adaptación de la película que se estrenó el año pasado y fue la cuarta película española más taquillera. En teatro seguimos con Aquiles, el hombre, voy teniendo bolos sueltos, funciones por toda España. Estuvimos el año pasado, en el verano de 2016, en el festival de Teatro Clásico de Mérida que es una maravilla. Y bueno con esta función seguimos, parece que va teniendo vida y nos van contratando.

Estás continuamente viajando entre Madrid y Barcelona dependiendo de las grabaciones. ¿Cómo consigues el equilibrio con jornadas laborales tan intensas?

El equilibrio entre jornadas tan intensas se consigue con paciencia, trabajando y preparando bien sobre todo los días siguientes. Ir a rodar con el texto aprendido y tener las cosas claras hace que lo disfrutes. Yo creo que eso es vital. Las jornadas son intensas, es un poco rollo tener que viajar tanto, me encanta estar con mi familia y me encanta mi trabajo, con lo cual todo se hace para bien. Y después está el deporte, el cual es muy importante para mí, poder hacer deporte es algo que resetea mi mente y me permite afrontar todos los retos del día a día con energías renovadas.

 

 

¿Qué es lo que más te gusta de ambas ciudades?

Barcelona es mi ciudad, no puedo ser objetivo. Me gusta el ambiente que se respira, sus calles, me gusta el mar, Collserola, me gusta hablar en mi primera lengua que es el catalán. Pero no puedo ser muy objetivo porque la he mamado desde pequeño, cada rincón es conocido y familiar. En cuanto a Madrid, lo maravilloso es que es una ciudad más grande, una ciudad de acogida, muy viva y en constante cambio. Es una ciudad donde hay más trabajo de lo mío, tiene un punto de locura y que te da la sensación de que allí todo es posible.

¿Qué destacarías de una ciudad como Barcelona?

De Barcelona destacaría como se abrió al mar después de las olimpiadas, su preparación para los Juegos Olímpicos, el ensanche que responde a una ciudad racional de modo que entronca muy bien con el carácter catalán. A pesar de ser una gran ciudad es habitable y visitable, el clima, su arquitectura, muchísimas y muchísimas cosas son las que destacaría de Barcelona. Es mi ciudad.

¿Qué zona de la Ciudad Condal es tu favorita para pasear y desconectar de la rutina?

Las zonas que más me gustan para pasear por Barcelona son el centro, Passeig de Gràcia, las Ramblas y el Born. Yo creo que son mis partes favoritas.

En Atipika Barcelona creemos que el lujo en sí puede tener varios significados según cada persona en particular. ¿Qué es para ti el lujo?

El lujo para mi es tener mis necesidades cubiertas, poder permitirme algún capricho de tanto en tanto y, cada vez más, tener tiempo para dedicar a las personas que quiero y a las cosas que me gustan. Nada más, eso es todo lo que pido.

 

Relacionados

Minicasas

Festes de la Mercè

Bellavista del jardín del norte

Comentar

Your email address will not be published.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR