Después de años de rehabilitación y un meticuloso trabajo de interiorismo, la Casa Burés resurge con más esplendor que nunca. Este emblemático edificio modernista del Eixample, uno de los mejores exponentes del modelo de ‘casa de renta’ de la época, es considerado una auténtica joya patrimonial de Barcelona.
Construida entre 1900 y 1905 en el chaflán de las calles Ausiàs March y Girona, la finca debe su nombre a su primer propietario, Francesc Burés, empresario textil. La planta baja albergaba la sede de su empresa, mientras que la familia residía en el piso principal. El resto del edificio se destinó a pisos de alquiler. El diseño fue encargado a Francesc Berenguer i Mestres, estrecho colaborador de Antoni Gaudí.

Con más de 7.000 m², seis plantas, doce viviendas y uno de los primeros ascensores de Barcelona, Casa Burés fue uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos de su tiempo. Su estilo modernista integra influencias neo-góticas y germánicas, visible en su imponente fachada de piedra natural, balcones ornamentales, barandillas trabajadas en hierro forjado y esculpidos elementos decorativos.
El interior es aún más fascinante. El vestíbulo de entrada, con capiteles y representaciones de animales, está coronado por una singular escultura de un oso abrazando una lámpara de latón. Una claraboya y un vitral multicolor completan este espacio, donde vidrio, piedra, hierro y mosaico se funden en armonía visual.

El piso principal —residencia original de los Burés— conserva elementos originales únicos: suelos de mosaico y marquetería diseñados por Pau Roig y Gaspar Homar, paneles escultóricos que representan deportes practicados por la burguesía (obra de Joan Carreras) y techos con cenefas florales trabajadas en yeso.

En la actualidad, mientras muchos edificios modernistas han sido transformados en museos, hoteles o sedes institucionales, Casa Burés permanece como finca residencial y abre sus puertas al público. Desde 1979 está catalogada como bien cultural de interés local con nivel B de protección. Su conservación representa un compromiso con el patrimonio de la ciudad.
El proyecto de rehabilitación, liderado por el arquitecto Juan Trias de Bes y el estudio de interiorismo Vilablanch, especialistas en restauración de viviendas con alto valor patrimonial, ha recuperado el máximo número de elementos originales e integrado confort y diseño actual.

Gracias a este esfuerzo, el proyecto ha sido reconocido a nivel internacional y finalista en concursos como los World Interiors News Awards en Londres. Hoy, la Casa Burés permite adquirir viviendas únicas en el corazón de la ciudad condal —una oportunidad muy poco frecuente—.
El edificio dispone de exclusivas zonas comunitarias: piscina interior climatizada, gimnasio, bodega, cocina y salón de eventos con comedor privado, espacios coworking, lavandería y trastero individual. La azotea ha sido acondicionada como zona chill-out con piscina exterior, áreas de relax y vistas al Eixample barcelonés.

Desde Atipika te ofrecemos una cuidada selección de propiedades en la Casa Burés. Un oasis arquitectónico situado en el entorno del ‘Quadrat d’Or’, a pocos pasos del Passeig de Gràcia y el Palau de la Música Catalana. Su ubicación es inmejorable para quienes buscan vivir con distinción en pleno centro cultural y comercial de la ciudad.
Los apartamentos, a partir de 120 m², ofrecen entre uno y tres dormitorios, y se entregan completamente reformados, sin amueblar, listos para personalizar con estilo. Destacan por su diseño funcional, su encanto singular y una calidad excepcional en los acabados: suelos de parqué de roble francés, pavimentos hidráulicos, carpintería en madera natural, techos modernistas con molduras, climatización por conductos, doble cristal, red y TV.
Mención especial merece este impresionante dúplex de 230 m², que destaca por sus techos abuhardillados, luminosidad y distribución contemporánea. La planta baja incluye un amplio salón-comedor con balcones, cocina abierta equipada y dos dormitorios dobles con baño. En la planta superior, una máster suite de 40 m² con estudio, baño completo y una espectacular terraza privada coronada por una vidriera modernista multicolor.

Casa Burés representa uno de los epicentros del modernismo catalán y, gracias a una rehabilitación ejemplar, se ha consolidado como una de las fincas más singulares y solicitadas de Barcelona.
Desde Atipika te invitamos a descubrir este icono arquitectónico, a pasear por sus galerías y rincones, y a experimentar una nueva forma de habitar lo histórico con visión de futuro.
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