En su interior, las habitaciones de Casa Bonay son sencillas, de techos altos y discretos muebles de madera de líneas rectas y depuradas. Todas tienen luz natural, un pequeño balcón con vistas a la Gran Vía o una terraza desde donde se puede ver el skyline de Barcelona. Los detalles son la clave. Las mantas han sido creadas en exclusiva por Teixidor, una compañía catalana que trabaja únicamente con fibras naturales (como lana ecológica, cashmere, lino, seda y yak de Mongolia). En el baño hay jabón y champú elaborado con plantas y hierbas del Alt Empordà, a base de aceite de oliva, avena y bergamota. También se ofrece un kit de yoga y hay revistas seleccionadas para cada nuevo cliente.
Como si fuera un collage, este hotel ha sido creado uniendo la creatividad de los mejores artistas de Barcelona. La recepción ha sido ideada por Marc Morro (uno de los diseñadores de muebles de madera más reconocidos), para la iluminación han contado con las ideas de Nina de Santa&Cole. Incluso los números de las puertas de las habitaciones han sido dibujados, uno a uno, por los artistas Max and Ausias. Dentro del bar, en su restaurante o en el chiringuito de la terraza de Casa Bonay, se respira auténtica creatividad y cariño por las piezas hechas a mano, por la vida tranquila, el café delicioso, la comida local y el amor hacia la ciudad.
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